No hay paraguayos de primera ni de segunda. Solo hay paraguayos

Por fsegovia • 7 Sep, 2011 • Sección: Francis Segovia

Estamos a pocos días del Referéndum en Paraguay. El 9 de octubre de 2011 marcara por siempre el almanaque histórico del migrante paraguayo en el exterior. Todos los que acariciamos este momento por tantos años, sabemos lo que es sentir la emoción y la ansiedad ante la hora transcendental que se aproxima. A pesar de los negativos comentarios de algunos compatriotas, sabemos  que son los más los que nos apoyan y que lo demostraran con sus votos por el si en el Referéndum.

Sin embargo, no dejan de inquietarnos aquellos que no sienten en sus corazones, que los que estamos lejos seguimos siendo sus hermanos paraguayos. A ellos, quiero abrirles el corazón en nombre de los miles, que vemos en diferentes países del mundo amanecer cada día y sentimos que vamos   muriendo un poco lejos de la patria.

 

 

 

 A esos compatriotas que piensan que no merecemos hacer uso del derecho que por ley nos corresponde  les digo, que no hay distancia que nos arranque del corazón  nuestro amor y respeto a la tierra paraguaya. No existe momento alguno de nuestras vidas, que no estemos añorando volver y compartir con los nuestros. No existen mares ni fronteras que nos dividan el alma y nos conviertan en extraños de nuestras propias raíces. Estamos esparcidos acá, allá y acullá pero nuestros corazones, mente y deseos están en Paraguay. Nos duele cuando leemos, escuchamos que dicen que porque no podemos volver ya estamos arraigados en otras tierras.

 

  ¡Cuan lejos de la verdad están! Aunque muchos, por diferentes circunstancias difíciles de la vida no hayan podido retornar  y pisar tierra paraguaya por varios años, eso, jamás implica, que hayan dejado de ser, sentir, amar, soñar, orar, y vivir sus días con amor y sentimiento hacia la patria lejana. Es errado pensar, que los migrantes paraguayos alrededor del mundo, solo colaboramos con nuestras remesas. Vamos mucho más allá de lo simple pecuniario.

 

 Con nuestro trabajo, decencia, amor y respeto al semejante donde quiera que estemos, dejamos en alto y en consideración a los ojos del  mundo, que los paraguayo y paraguayas somos buena gente, amamos nuestra cultura y mantenemos los principios de valor y sacrificio que heredamos de los padres de nuestra historia como pueblo. No nos ofenden quienes dudan en darnos lo que por derecho nos corresponde… el voto en el exterior. Sin embargo, si nos lastima. Nos es difícil comprender como es posible que nos miren de manera diferente  por el solo hecho de no haber podido encontrar las herramientas necesarias para sacar adelante a nuestras familias en nuestro país.

 

  Muchos, demasiados, no tuvimos opción. Era mezclarnos con el fango que avergüenza nuestra patria, vender nuestra conciencia y callar la podredumbre que cada día fortalece mas a la corrupción, o salir rumbo a lo desconocido jugándonos la vida. Era agachar la cabeza y decir…! Si señor!  a muchos , que hasta hoy siguen en mando de poder, siendo abiertos y flagrantes  violadores de la Constitución Nacional.Era seguir siendo perseguidos por los de turno, que vivian tratando de comprar nuestro futuro y el de nuestras familias por unas cuantas monedas mal habidas y corruptas. Era entre ser y no ser.

 

 Algunos dicen… se fueron en vez de quedarse a luchar.  A esas personas les decimos… QUE JAMAS DEJAMOS DE LUCHAR. Lo seguimos haciendo y hasta con mas fuerzaue  que antes. Lo hacemos  ayudando a los nuestros a obtener mejor educación y darles las herramientas para convertirse en los futuros lideres que marcaran la diferencia en la historia política y de convivencia  de nuestro país. Seguimos luchando con el envío de nuestras remesas a pesar de la grave crisis financiera que azota los países en donde nos encontramos . Enviamos hasta el ultimo níquel que ganamos con nuestro sacrificio y esfuerzo para que nuestros hijos no tengan que mendigar por un trabajo publico en donde tienen que acatar hasta lo inacatable por mantener el puestito.

 

 Los que estamos lejos, así como nos llaman, seguimos luchando por el país que queremos y al cual algún día  volveremos. No somos indiferentes a los cambios. Algunos buenos, otros no tanto y los que aun siguen negándose a morir.

 

 No somos extraños. Somos paraguayos y paraguayas que estamos pidiendo nuevamente, lo que nos negaron en el 92.

 

No somos enemigos, muy por el contrario, somos sangre paraguaya que quiere ser parte, aun desde la distancia del mejor porvenir para todos.  No nos nieguen esa oportunidad.

 

No nos miren como si no fuéramos uno de ustedes. No marquen barreras de separación por que estamos en otros países. Muy por el contrario, construyamos juntos enormes puentes imaginarios que nos unan y permitan que nuestros afectos se confundan en un fuerte abrazo de verdaderos hermanos paraguayos.

 

 ¡El proximo 9  de octubre voten por el…Si ¡ ¡UNIDOS SOMOS MAS!

 

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