
Los grandes candidatos prometen continuar la política del presidente que ha transformado Brasil. "Me voy a comportar como un buen ex presidente. Voy a viajar por todo el país y si veo que algo está mal, lo diré" dijo Lula. A poco menos de un mes de las elecciones presidenciales (3 de octubre), muy pocos se preguntan en Brasil quién va a ganar: Dilma Rousseff, de 62 años, la candidata de Lula y del Partido del Trabajo, lleva, según todos los sondeos, una amplia ventaja, hasta el extremo de que podría ganar en la primera vuelta al socialdemócrata José Serra, con algo más del 50% de los votos. Las preguntas y las dudas se plantean mucho más en torno al papel que tendrá en el futuro el propio Luiz Inácio Lula da Silva, (de 65 años), que abandona el cargo siendo el presidente más popular de la historia de Brasil, y al reparto del poder en el primer Gobierno de Rousseff




Nueva York- 


































