Es difícil mantener la objetividad cuando la tristeza por su ausencia se siente como si hubiera partido ayer. Siempre decía que a la hora de trabajar los sentimientos y debilidades personales deben ocupar un segundo plano porque nos debemos a los lectores, a la audiencia.
Pues déjenos decirle, señor director, que tratamos pero nos cuesta porque desde que su voz callo, las tardes del Alto Paraná, ya no fueron las mismas.
Muchas cosas han pasado desde aquella mañana del 17 de diciembre del 2010, cuando siendo las 9:30 recibímos la noticia de su partida. Desde entonces, sacando fuerza de flaquezas, seguimos en la lucha por lograr los objetivos que como equipo, como grupo Democráticamente, nos habíamos trazado.
Con respeto, profunda admiración y, añoranza le saludamos desde nuestros puestos de trabajo.
Aunque los años pasen, señor director, usted permanecerá en nuestros corazones.
Roberto Simbron
Descansa en Paz.
Grupo Democraticamente