En juego están aumentos de impuestos y recortes a gran escala en sectores claves operados con fondos federales. Todo, con el 1 de enero de 2013 como fecha límite. El Presidente Barack Obama y el liderazgo de ambas cámaras en el Congreso, han negociado a puerta cerrada desde la elección, pero no se han logrado avances concretos. "Tenemos el potencial de llegar a un acuerdo", dijo que Presidente en una entrevista realizada ayer. "Pero tiene que ser un plan balanceado", agregó, que incluya recortes en el presupuesto, pero también aumentos en contribuciones para quienes perciben más de $250,000 anuales.
Organizaciones como el Centro de Políticas Tributarias calculan que si no se alcanza un plan consensuado, prácticamente todos los sectores de la sociedad tienen algo que perder. En el caso de una persona desempleada, con un ingreso de $10,000, sus impuestos subirán un 55.2%, es decir $159 dólares.
Para estudiantes universitarios, con salarios entre $10,000 y 20,000, el aumento podría marcar un 37.9% por sobre sus impuestos, lo que implica $308 más. Mientras, para una pareja con un sueldo de entre 20,000 y 30,000, la suma llegaría a $1,423, o un 9.8% más.